La terapia Gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida 

Claudio Naranjo

La Terapia Gestalt nace de la psicología humanista en los años 50/60. Ésta apuesta por el potencial de desarrollo y crecimiento de todo ser humano y por la sabiduría y capacidad de autorregulación de nuestro organismo. Se basa en el convencimiento de que nuestro malestar (y por tanto también nuestro bienestar) siempre se puede traducir en términos de relación: cómo me relaciono con el mundo, cómo me relaciono conmigo mismo/a, cómo me relaciono con las diferentes situaciones que van apareciendo en la vida. Es un enfoque relacional y holístico que apunta hacia la integración de todas las dimensiones del ser humano, lo cognitivo, lo emocional, lo corporal, lo social y lo espiritual. Huye de etiquetas y diagnósticos reductores y confía en que lo que sana es la relación entre dos seres humanos (terapeuta y consultante) y no la mera aplicación de protocolos establecidos.

La Terapia Gestalt nos anima a “soltar el automático” y a encontrar nuevas formas más creativas, más congruentes y satisfactorias de resolver las diferentes situaciones de la vida. 

es.wikipedia.org/wiki/Terapia_Gestalt#Historia